Skip to content
¿Tenemos estrés digital? artwork

¿Tenemos estrés digital?

Psicologia Al Desnudo | @psi.mammoliti

June 18, 2026

Si te ponés de mal humor cada vez que te llega un mensaje. Si dejás de responder en WhatsApp pero después te da culpa.

Speakers Marina Mammoliti

TopicsMental HealthHealth & Fitness

Marina Mammoliti (0:00)

No quiero contestar, pero tampoco quiero que piensen que no me importa, pero tampoco tengo ganas de explicar, pero tampoco quiero que se enojen. Así se siente la fatiga digital. Puedes tener conexión, batería, señal y aún así no tener espacio interno para alojar a otro. Estar online no es igual que estar disponible emocionalmente, y eso no te vuelve egoísta ni mala persona. No todo lo urgente es importante. Y no todo mensaje merece tu disponibilidad inmediata. Estás escuchando a Psicologia Al Desnudo, un podcast de psimammoliti.

Te llegan tres mensajes al hilo en WhatsApp. Uno de tu mamá, otro de una amiga y otro de una compañera de trabajo pidiendo ayuda. Tu teléfono vibra mientras miras tu computadora. Estás escribiendo el décimo mail de la mañana y recién son las nueve.

Ni hablar de que tenés veinte ventanas abiertas. Lees, suspirás.

Después contesto, pensás. Y dejas otro mensaje más en la lista, junto con los otros muchos que todavía tenés por contestar.

Pero nunca contestas porque no podés, porque estás agotado, estás harto, harta. Esa sensación de sentirnos abrumados frente a las pantallas tiene un nombre y se llama fatiga digital.

Una forma de agotamiento físico, mental y emocional que ya dejó de ser un estado transitorio y se convirtió en una nueva forma de vida. ¿En qué momento contestar se volvió una obligación moral? ¿Por qué sentimos la culpa por tardar en responder? La fatiga digital no es solamente cansancio de ver una pantalla.

Es un agotamiento bastante más profundo. Si algo de esto te resuena, quédate porque en este episodio te voy a contar cómo hacerle frente a esta sensación que nos quema por dentro. Cuando escuchas la palabra fatiga, ¿qué es lo primero que se te viene a la cabeza? Probablemente sea el cuerpo, el cansancio muscular, el desgaste físico. Pensamos en alguien que trabajó mucho, que se movió, que hizo esfuerzo físico. Bueno, sí, es eso. Pero también hay otra fatiga que no se ve, que es la que te deja agotado sin haberte movido del escritorio. Esa fatiga que sentís cuando mirás WhatsApp y ves cientos de mensajes sin responder. Cuando te da pereza escuchar un audio, aunque en realidad eso sea saturación.

Cuando te acordás de un mail pendiente y te sube una ansiedad chiquita casi como un pinchazo. La fatiga digital es un agotamiento profundo, causado por vivir expuestos a notificaciones y demandas constantes de respuesta. También por la hiperconexión constante, por no tener nunca un verdadero descanso psicológico, por el uso excesivo de pantallas, computadoras, celulares, tablets, mails, chats, grupos, videollamadas. Pero no tenemos que quedarnos solo ahí, pensando que la fatiga digital tiene que ver con el uso excesivo de pantallas y punto. Porque claro que tiene que ver con eso, pero el núcleo del problema no es la pantalla, sino la constante obligación de tener que responder, de estar disponibles para todos a todo ahora. Porque estar disponibles no es solamente tener un teléfono en la mano y conexión de internet, estar disponible es algo mucho más costoso, que implica prestar atención, sostener la presencia, es tener la energía mental y emocional para ponerla en otro estar. Estar disponible implica atención, presencia, energía, implica poder escuchar, pensar que decir, registrar lo que le pasa al otro. Y esa energía no es infinita.

Pero vivimos como si lo fuera. Hay muchas personas que apenas escuchan el ping del celular, algo se activa dentro, una urgencia, una especie de necesidad. Tengo que estar, tengo que responder.

Y no lo hacen porque quieren. Lo hacen porque sienten que si no responden, fallan. Porque aprendieron, sin que nadie lo diga explícitamente, que recibir un mensaje los obliga. Que no contestar es una falla. Que estar online significa estar disponible emocionalmente. Y cuando algo se vive como obligación constante, deja de ser una elección, entonces responden al segundo. Mientras cocinan, mientras caminan por la calle, mientras están con alguien, mientras les pasan cosas importantes.

Ponen su vida en pausa con tal de responder instantáneamente, convencidas de que es lo que deben hacer. Pausamos lo importante para atender lo urgente. La cuestión es que vivir sintiendo esa presión es vivir con un estado de estrés constante. Y ya sabemos cómo termina esta historia, ¿no? Es una bomba de tiempo. De hecho, el Journal of Clinical Psychology dice que escuchar notificaciones y hacer uso abusivo de medios para comunicarnos se asocia con un aumento significativo de síntomas depresivos y trastornos de ansiedad. Esto es fisiología pura. La sobre-exposición a pantallas y a notificaciones constantes activa el mismo sistema de estrés agudo que se dispara frente a una amenaza real.

Por eso, aunque no haya un peligro físico, nuestro cuerpo lo vive como si lo hubiera y despliega síntomas como estos. Dolores de cabeza o mucha presión en las sienes. Ojos secos, visión borrosa, ardor, palpitaciones o sensaciones de opresión del pecho después de estar muchas horas conectado. Problemas para dormir, aunque estemos exhaustos. Aunque el cuerpo esté cansado, la mente no puede parar. Incluso náuseas o falta de apetito. Y tiene todo el sentido que nos pase esto. Porque la única entidad capaz de responder siempre al instante, sin pausa y sin cansarse, es un bot, no una persona. Vos no sos un robot, sos humano. Tenés cuerpo, tenés emociones y sobre todo tenés energía limitada. Y cuando vivís como si fueras una máquina, contestando mensajes mientras comes, escuchando audios mientras cruzas la calle con el corazón acelerado porque tenés que responder ya.

9 more minutes of transcript below

Thousands of transcripts fetched by people building searchable podcast archives

Fetch the whole transcript

The demo key returns a sample episode in full, no card needed:

request
curl -H "x-api-key: pt_demo" \
  https://spoken.md/transcripts/1000651996090

Markdown with the speakers named, for your notes, your knowledge base, or anything that makes HTTP calls.

From $0.10 per transcript. No subscription. Credits never expire. Prices exclude VAT, added at checkout for EU customers. Not what you expected? Email us within 14 days with 20 or fewer credits used and we refund the pack in full.

Using your own key:

request
curl -H "x-api-key: YOUR_KEY" \
  https://spoken.md/transcripts/1000773266022