El Mesón Del Samaritano
Lenin Martinez
September 14, 2026
La orden apremiante del buen samaritano fue: cuídamelo, y si gasta algo de más, lo pagaré al volver. Ahora tenemos la orden de cuidar a todos los que el buen samaritana traiga a este mesón llamado iglesia.
Speakers Pastor Lenin Martínez
TopicsReligion & Spirituality
Pastor Lenin Martínez (0:00)
Lucas, capítulo diez, verso veinticinco. Cierto intérprete de la ley se levantó y para poner a prueba a Jesús dijo maestro, ¿qué haré para heredar la vida eterna? Y Jesús le dijo que está escrito en la ley, ¿qué lees en ella? Verso veintisiete, respondiendo él dijo, amarás al señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu fuerza y con toda tu mente. A Dios se le ama con todo. Diga conmigo, a Dios se le ama con todo y a tu prójimo como a ti mismo. Verso veinte ocho. Entonces Jesús le dijo. Has respondido correctamente, has esto y vivirás. Pero queriendo el justificarse a sí mismo, dijo a Jesús, ¿quién es mi prójimo? Verso treinta. Jesús le respondió a cierto hombre. Bajaba de Jerusalén a Jericó.
Y cayó en manos de salteadores. Los cuales, después de despojarlo y de darle golpes, se fueron. Dejándolo. Medio muerto. Diga conmigo, medio muerto.
Verso 31 Por casualidad, cierto sacerdote bajaba a por aquel camino. Y cuando lo vio, pasó por el otro lado del camino. Del mismo modo, también un ledita. Cuando llegó al lugar y lo vio, pasó por el otro lado del camino. Verso 33 Pero cierto Samaritano que iba de viaje, llegó a donde él estaba y cuando lo vio, tuvo compasión. ¿Que tuvo? Acercándose, le vendó sus heridas, derramando aceite y vino sobre ellas y poniéndole sobre su propia cabalga dura, lo llevó a un mesón y lo cuidó.
Al día siguiente, sacando dos denarios, se los dio al mesonero y dijo, cuídelo y todo lo demás que gaste. Cuando yo regrese, se lo pagaré.
¿Cuál de estos tres piensas tú que demostró ser el prójimo del que cayó en manos de los salteadores? El intérprete de la ley respondió, el que tuvo misericordia de él. Ve y haz tú lo mismo, le dijo Jesús. Ve y haz tú lo mismo. Vueltece con alguien, dígale ve y haz tú lo mismo. Dice Jesús.
Creo que todos somos muy familiarizados con con esta parábola, este pasaje, una parábola muy conocida de acerca del amor al prójimo.
Pero quiero enfatizar esta mañana en dos cosas que de las cuales no hablamos mucho.
Y creo que es importante que podamos hablarlo.
E Jesús está hablando con un intérprete de la ley que quiso ponerlo a prueba, quiso poner la prueba a Jesús, quiso tentarlo. Quiso ver si podía encontrarle alguna falta a Jesús, si podía encontrarlo en alguna falla, en algún error doctrinario, en un en algún error de interpretación. Y la pregunta de él era creo que brotó de su necesidad. ¿Qué tengo que hacer para heredar vida eterna?
Y Jesús, pues le le le le contesta con algo de lo que él está muy familiarizado, obviamente, pues que tú lees en la ley, tú eres intérprete de la ley, tú eres un un escriba, tú eres un fariseo, tú eres alguien que se especializa en estudiar la ley. ¿Qué qué es lo que tú lees? ¿Cómo es que dice? Pues que tengo que amar a Dios con todas mis fuerzas. Que tengo que amar a Dios con toda mi alma. Que tengo que amar a Dios con todo mi corazón. Y a mi prójimo, como a mí mismo.
Jesús le dijo, bueno, contestaste bien, pues haces tú y vas a vivir.
Pero él buscando la manera de cómo encontrar una manera de que no fuera tan difícil porque amar a Dios es más fácil que amar al prójimo. Por eso es que él quería justificarse porque amar a Dios es más fácil que amar al prójimo. Y una de las razones por las cuales es más fácil amar al prójimo, amar a Dios, es porque al prójimo, es porque al prójimo lo vemos.
Al prójimo podemos verlo. Al prójimo podemos ver las actitudes, el comportamiento, las respuestas.
Entonces, Jesús no hizo ninguna diferencia, pero para explicarle a él cómo es que alguien ama a un prójimo, pues le contó esta historia. Y entonces para centrarnos en esta historia, Jesús empieza diciendo que hubo un hombre que bajaba, diga conmigo, bajaba. La ruta era a Jerusalén. La ciudad de Dios. La ciudad santa. Póngale atención a estos detalles. No son, no son, no son menores. O sea, cuando Jesús dice que había un hombre que descendía de una ubicación a otra es porque está trazando una ruta, está atrás, está identificando ciertos lugares. Y usted sabe muy bien que Jerusalén representa la ciudad del rey.
La ciudad santa. Eso es Jerusalén. Y Jericó representaba la ciudad destinada a la maldición. Para usted entender esos dos panoramas y comprenderlos de mejor manera, tendríamos que retroceder un poco la historia y saber que la primera ciudad que conquistó Josué antes de entrar a la tierra prometida fue precisamente Jericó. Y entonces el señor está dando una ruta. El señor está diciendo Miren, un hombre bajaba. Un hombre venía descendiendo, un hombre venía cambiando de ubicación de un lugar alto a un lugar bajo. Otra vez de un lugar alto a un lugar bajo. Y en esa ruta de un lugar alto a un lugar bajo le asaltaron. Había unos salteadores, dice la versión que leímos, unos salteadores. De ahí es donde viene aquel término que a uno le dicen. Usted está salado, ¿verdad? Porque el que viene de los salteadores, de los que le quitan a uno todo. ¿Usted ha oído esa expresión? Este es que está salado el pobre. Nada le va, no sé. Es cuando uno se refiere a alguien que nada le sale bien. Todo le está yendo de la patada. Está salado el pobre. O algunos a veces a uno le dicen, no me eche la sal, ¿verdad? Por lo mismo. Este cayó en manos de salteadores que usted tiene que poner atención al orden, porque ningún orden es casualidad ni antojadizo en la palabra de Dios. Todo lo que está en la palabra de Dios y su orden es es extremadamente importante. Entonces, si usted nota, dice que los salteadores lo despojaron.
24 more minutes of transcript below
Thousands of transcripts fetched by people building searchable podcast archives
Fetch the whole transcript
The demo key returns a sample episode in full, no card needed:
curl -H "x-api-key: pt_demo" \
https://spoken.md/transcripts/1000651996090Markdown with the speakers named, for your notes, your knowledge base, or anything that makes HTTP calls.
From $0.10 per transcript. No subscription. Credits never expire. Prices exclude VAT, added at checkout for EU customers. Not what you expected? Email us within 14 days with 20 or fewer credits used and we refund the pack in full.
Using your own key:
curl -H "x-api-key: YOUR_KEY" \
https://spoken.md/transcripts/1000789570389