A La Manera De Jesús
Lenin Martinez
October 5, 2026
Todo sistema tiene que obedecer a la voz de la Palabra de Dios, no importa las circunstancias, ni las condiciones, si Dios lo dijo, Él lo hará. No solo de pan vive el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios.
Speakers Pastor Lenin Martínez
TopicsReligion & Spirituality
Pastor Lenin Martínez (0:00)
Vamos a leer en el Evangelio de Lucas, capítulo cinco y verso uno. Si usted me acompaña, por favor, si trajo una Biblia, si no, vamos a leer acá las citas en la pantalla. Lo podemos leer. Así que dice la palabra del Señor y aconteció que mientras las multitudes sea la multitud se agolpaba sobre él para oír la palabra de Dios, estando Jesús junto al lago de Genesaret, verso dos, vio dos barcas que estaban a la orilla del lago, pero los pescadores habían bajado de ellas y lavaban sus redes. Verso tres, subiendo a una de las barcas que era de Simón, pidió que se separara de tierra un poco y sentándose enseñaba a las multitudes desde la barca. ¿De quién era la barca? ¿De quién era la barca? De Simón. Verso cuatro, cuando terminó de hablar, dijo a Simón, sal a la parte más profunda y echad vuestras redes para pescar. Y verso cinco dice, respondiendo Simón, dijo maestro. Hemos estado trabajando toda la noche, diga conmigo toda la noche y no hemos pescado nada. Pero porque tú lo dices, echaré las redes. Pero porque tú lo dices, echaré las redes. ¿Puede repetir conmigo? Porque tú lo dices, echaré. Otra vez, porque tú lo dices, echaré las redes. Señor del cielo, favorecenos en esta hora, que seas tú quien nos instruya, quien nos hable, que sea tu palabra, mi Dios, que no regrese vacía, que cumpla el propósito por el cual ha sido enviada. Mi Dios amado, que esta palabra que escucharemos nos sane, nos restaure, nos libere, que esta palabra que escuchamos, Señor, nos impulse a cumplir con tus mandamientos por el bendito nombre de nuestro Señor Jesucristo. Amén, amén y amén. Yo empiezo si usted le da un fuerte aplauso a la palabra del Señor.
Solo quiero para manera de recapitular, porque tocamos esto la semana pasada, pero hacía énfasis en este pasaje tan peculiar. Y por eso es que le llamamos a esta serie a la manera de Jesús, porque si nota Pedro le dice a Jesús, hemos estado trabajando toda la noche. Hemos estado trabajando, Señor, y no hemos logrado nada. Nos esforzamos, mi Dios, pasamos toda la noche tratando de ver si pescábamos y nada. Pero Pedro había escuchado el mensaje que Jesús había dado. Afortunadamente, como lo mencionamos, la barca que Jesús usó era la de Pedro, era la de Simón. Y lo que a mí me llama la atención es que si Pedro hubiese logrado una buena pesca esa noche, muy probablemente no hubiera estado ahí. Si Pedro la noche anterior hubiera pescado, pues se hubiera ido a su casa, hubiera agrado los peces y al otro día los hubiese ido a vender. Pero como esa noche no pescó, como esa noche no le fue bien, como esa noche se frustró a causa de que no había nada, ahí estaba la mañana siguiente oyendo el mensaje de la palabra de Dios. O sea, que tuvo su beneficio, si lo queremos ver así, que un problema lo haya movido a ponerle atención a la palabra de Dios. Por eso es que yo a veces le doy infinitas gracias por esos problemas que nos mueven a buscar y a ponerle atención a la palabra de Dios. Porque imagínese, Pedro, hubiese tenido una noche victoriosa, una noche de éxito, llena su barca. Se va, sale a la orilla. Bueno, nos vamos, vamos a vender los peces. Y al otro día Jesús tenía ahí un mensaje preparado. O sea que hay que darle gracias a Dios, porque a veces las dificultades nos mueven a estar donde Jesús está hablando. Otra vez, otra vez, otra vez. A veces las dificultades, los problemas nos provocan que estemos en el lugar donde Jesús va a ser un milagro. Porque si Jesús escogió la vida de Simón es porque tenía preparado algo. Entonces.
Desafía a Pedro después de escuchar el mensaje. Pedro está ahí en la orilla, lavando sus redes. Si nada, probablemente muy cansado, probablemente desvelado, probablemente preocupado porque no había logrado nada. Mas sin embargo, le puso atención al mensaje y cuando Jesús termina el mensaje, le dice bueno, Simón, bueno, Pedro vuelve otra vez a la profundo del lago, vuelve otra vez a la profundidad y tira las redes. Pero Pedro tiene la experiencia de haber fracasado. Pedro tiene la experiencia de no haber sacado nada. Pedro ya lo intentó. Pedro probó. Es el mismo lago, es la misma red, es la misma barca. Todo es lo mismo. Porque Jesús no le cambió las redes, no le cambió la barca. Sigue siendo el mismo Simón. Sigue siendo todo lo mismo. Era todo igual. Lo único diferente es que Pedro le dijo, sabes que yo ya intenté por mis fuerzas. Ahora lo voy a hacer porque tú me lo dices. Ahora lo voy a hacer por la palabra que tú me estás dando. Lo que le quiero decir esta mañana, que una palabra puede ser la diferencia en tu vida. Una palabra que el Señor te dé puede cambiar completamente el destino. Una palabra que el Señor te muestre puede ser lo que cambie radicalmente tu camino. Una palabra que el Señor dé a tu corazón y tu la tomes y tu la hagas para ti. Esa palabra va a cambiar completamente tu vida y no solo tu vida, sino que las de los que te rodean también. La única diferencia fue eso. Era la misma barca, el mismo lago, las mismas redes y el mismo pescador. O sea que Dios, aunque nosotros mismos hayamos fracasado en una circunstancia, bajo un mismo concepto, bajo un mismo contexto, si Dios lo ordena, puede ser diferente. Ah, no, yo se lo tengo que decir otra vez. Si Dios lo dice, puede ser diferente. Si Dios lo manda, puede cambiar completamente. No funcionó antes, pero como Dios dice que va a funcionar, va a funcionar. Lo vamos a hacer a la manera de Jesús. No es nuestra manera. Lo vamos a hacer a la manera de Jesús. Pero quiero recalcarle y dejarle en su corazón estas dos, estos dos enfoques. Número uno. Si a Pedro le hubiera ido bien, quizá no hubiese estado esa noche, esa mañana en ese lugar. Si a Pedro le hubiera ido también, que su barca hubiera estado llena, posiblemente él no hubiera estado. Pero como no le fue bien, pero como como no pescó nada, pues estaba en la orilla y lavando sus redes, ¿verdad? Eh, estaba eh, ya ha resignado pues a lo que había pasado. Lo que no sabía es que ahí estaba presente, estaba hablando aquel que todo lo hace bien, que todo lo hace posible, aquel que a la orden de su palabra, la naturaleza, todo tiene que obedecerle porque es la palabra del dios todo. Alguien tiene que decir amén. Alguien tiene que creer.
18 more minutes of transcript below
Thousands of transcripts fetched by people building searchable podcast archives
Fetch the whole transcript
The demo key returns a sample episode in full, no card needed:
curl -H "x-api-key: pt_demo" \
https://spoken.md/transcripts/1000651996090Markdown with the speakers named, for your notes, your knowledge base, or anything that makes HTTP calls.
From $0.10 per transcript. No subscription. Credits never expire. Prices exclude VAT, added at checkout for EU customers. Not what you expected? Email us within 14 days with 20 or fewer credits used and we refund the pack in full.
Using your own key:
curl -H "x-api-key: YOUR_KEY" \
https://spoken.md/transcripts/1000793300642