Skip to content
#236: 🎤Receta para un podcast que NO funciona artwork

#236: 🎤Receta para un podcast que NO funciona

Mi Mejor Versión con Isa Garcia

October 14, 2026

Descripción: Hace 7 años publiqué el primer episodio de Mi Mejor Versión Podcast sin imaginarme que esa decisión terminaría cambiando mi vida y mi carrera profesional para siempre.

Speakers Isa Garcia

TopicsEntrepreneurshipBusiness

Isa Garcia (0:00)

Hoy vamos a hablar de dos de mis cosas favoritas de todo el mundo. Vamos a hablar de recetas y vamos a hablar de podcasts, porque este año se cumplieron siete años, siete años desde la publicación del primer episodio de Mi Mejor Versión Podcast, que fue en febrero del 2019 Yo todavía me acuerdo esa resolución de año nuevo que me hice el primero de enero del 2019, que incluso lo puse en un post de Instagram diciendo tipo, este es el año en el que dejo de procrastinar y esperar a sentirme lista para empezar mi podcast. Yo ya llevaba un buen tiempo, meses hasta más de un año, dándole y dándole vueltas a esto de será de empezar un podcast. Es algo que yo, si soy súper honesta y ya sabía en mi corazón, que quería desde el primer momento en el que escuché un podcast y que me volví amante de escuchar podcasts. A mí los podcasts me han cambiado la vida. Los podcasts que he consumido y que empecé a consumir, probablemente desde el 2018 y también estar aquí creando el mío. Les juro que yo en mi corazón siempre sentí que este era el camino que tenía que tomar y que iba a ser algo sumamente importante y sumamente especial. Eso es lo que yo sentí en mi corazón, pero me tomó un buen tiempo estar realmente lista para escucharle y hacerle caso. Pasé un montón de ese tiempo que en el que estaba procrastinando, en el que tenía el pie en el freno, dándole vueltas de mi cabeza yo solita y pensando en todo lo que podía salir mal y en los riesgos y en mis miedos, qué pasa si fracaso. No creo que tengo nada que decir, nadie me va a querer escuchar. Y me sentía súper, súper insegura sobre mi comunicación, porque mi comunicación no era muy buena. Yo tenía que trabajar a capa y a espada por mejorar mi comunicación a lo largo de los años, y esa era una de mis inseguridades más grande creciendo. Yo sentía que tenía que gritar para que me escuchen, sentía que tenía que convencer a la gente de que tenía algo valioso que decir. Yo no crecí siendo esa persona que agarraba un micrófono y quería estar en el centro del escenario. Ese proceso de ganar práctica, de mejorar en esas destrezas, para mí ha sido un proceso bien lento y de un montón de años y mucha práctica. La cruda realidad es que ahora ya no me acuerdo todo el rollo mental y todas las razones por las que esperé para empezar mi podcast, o las razones por las que me demoré, o las razones por las que seguía dudando y lo seguía procrastinando. Lo que sí sé es que en ese momento, en el 2018, se sentían súper válidas. Esas razones se sentían gigantes, se sentían paralizantes. Pero ahora, todos estos años más adelante, lo único de lo que me arrepiento es de no haber empezado antes, de no haber publicado ese primer episodio para ganar experiencia. Es imposible medir el costo de oportunidad que tiene esa espera, el impuesto que pagamos por esperar, por frenar, por procrastinar. Es imposible imaginarnos dónde estaría tal vez este podcast si empezábamos un año antes. Y una parte de mí dice, tipo, no es bueno arrepentirse. Tal vez si lo empezaba antes no lo hubiese podido sostener. Tal vez empecé en el momento alineado y en el momento perfecto y el momento correcto. Y una parte de mí cree totalmente en eso. Pero también hay otro lado más objetivo y de negocios y de números que tenemos que también poder ser honestas y poner los pies sobre la tierra y reconocer que la procrastinación sí tiene un precio, sí tiene un costo. Esa idea de no pasa nada, hay tiempo de sobra, no pasa nada si empiezas, no hay apuro. Cuando sí sabes lo que quieres hacer y sí sabes adónde quieres llegar y sí sabes cuáles son los pasos para llegar, frenarnos sí tiene un costo. Y la realidad es que yo no empecé mi podcast de antes por el miedo al que dirán. Era uno de los miedos más paralizantes. Y también porque no tenía mucho apoyo a mi alrededor en esa época de mi vida, porque esto era también mucho más nuevo, se veía mucho más riesgoso, era algo mucho más raro de lo que tal vez es hoy. Pero me guste o no, un podcast sí es como una bola de nieve mientras antes empiezas, antes puede crecer, y donde el crecimiento exponencial se tiene que acumular. Se tiene que acumular a través de repeticiones, a través de horas en la cancha, y por ende, claro que hay un costo de oportunidades por no empezarlo antes, o por no ser constantes, o por abandonarlo y regresar. Pero a lo largo de mi vida han habido un par de decisiones que cambiaron el transcurso de esa vida. Empezar este podcast fue una de ellas. Espesar este podcast cambió mi trayectoria profesional para siempre. Y este podcast de una u otra manera, directa o indirecta, es responsable por absolutamente todo lo que hemos podido crear y hacer con mi empresa desde ese primer episodio. En orden cronológico, yo primero empecé mi Instagram, empecé a crear contenido ahí. En esa época ni siquiera creo que habían historias, eran solo posts estáticos y los captions. Y mi segunda red social, a la que me fui para un siguiente paso, fue empezar este podcast. Entonces, hacer contenido en Instagram, combinado con este podcast, ha sido literalmente el combo mágico que hemos utilizado para generar millones de dólares en ventas. Y yo sé que hoy en día este concepto de estrategia de negocios digitales se ha vuelto de muchas maneras un shampoo. Se puede sentir tan confusa o compleja o difícil de entender, porque en redes sociales ahora hay tanta gente hablando de estas funciones súper avanzadas de inteligencia artificial, de la ciencia, de la viralidad, o estas automatizaciones complicadísimas que se ven novedosas y tecnológicas. Pero al final del día, si reducimos todo a su esencia y reducimos una estrategia de negocios exitosa, necesitamos dos cosas en el mundo digital. La primera cosa o el primer ingrediente es una manera, un medio, una actividad que ejecutas todas las semanas, todos los meses, todos los años, que ejecutas constantemente para presentarte al frente de nuevas personas, es decir, adquirir nuevos clientes para que puedan entrar a tu mundo. Ese es el contenido de corta duración. Los reels, los posts, los carruseles, los TikToks, los tweets son estas maneras cortas, rápidas, efectivas de que nuevas personas te descubran, que puedan saber que existes, que empiecen a reconocer tu producto, tu marca, tu nombre, tu historia, que empiecen a recordar cómo se escribe tu nombre, que empiecen a recordar cómo hablas, que se empiecen a familiarizar con tu trabajo y que sea solo este como, hola, aquí estoy, esto es lo que estoy haciendo, este es mi proyecto, esta es mi misión, hola, te recuerdo que existo. Y dejar estos pamfletos en los carros por el mundo para que las personas sepan que existes y puedas hacer ruido para tener esa visibilidad. Pero eso no es todo para una estrategia digital exitosa. Necesitamos un segundo ingrediente, y es un lugar y una manera de crear un espacio donde forjar relaciones profundas y de confianza y de cercanía, y eso solo sucede acumulando y pasando tiempo juntos, ¿ok? Una relación de confianza, de cercanía y de alto valor requiere de acumular horas de calidad, tiempo de calidad juntos. Y, por ende, las probabilidades de que tú puedas cerrar ventas incrementan exponencialmente, incrementan radicalmente si empiezas a acumular muchas horas de tiempo con tus potenciales clientes o, para crear lealtad, con tus clientes actuales. Porque imagínate si tú tuvieses que crear una amistad cercana con la nueva vecina que se mudó a tu barrio. Pero el único momento en el que tienes una interacción con esta vecina es cuando le ves pasar caminando con su perro y le saludas desde el balcón. Entonces, todas las mañanas se saludan y tienen una conversación superficial, corta, bien por encima, pero hacen eso constantemente todos los días por 10 años. Eso no significa que tienen una relación cercana. Eso no necesariamente significa que la relación ya tiene una profundidad, como para abrir su corazón o como para que ella se sienta cómoda de contarte lo que está pasando en su vida o que te invite a su casa. En otro mundo, imagínate que conoces a esta nueva vecina de tu barrio el viernes y le dices, ¿Qué haces ese mismo rato? ¿Tienes planes mañana? Ven a cenar a mi casa y nos tomamos unos vinitos. Y viene y se pasan cinco horas conversando porque se dan cuenta que tienen un montón de intereses en común, que tienen experiencias similares, que están pasando por algo igual, que tienen sueños parecidos, que tienen, abren su corazón, se cuentan lo que les está costando, lo que les está trabando en la vida, lo que les ha estado doliendo y están trabajando con su psicólogo. Después de cinco horas tomando vinitos y conversando profundamente, al día siguiente, la relación creció exponencialmente y fue por la profundidad de esas horas y la cantidad de horas que pasaron. Las probabilidades de que esa vecina al día siguiente te diga, te escriba, te mande un mensaje supersentido de que te invite a su casa la siguiente semana es exponencialmente más grande. Entonces, tener un podcast es tan efectivo en los negocios porque equivale a pasar tiempo y acumular horas y compartir un verdadero espacio con alguien más donde tú no solo estás vendiendo ojo. Para confiar en ti y tus clientes, necesitan pasar tiempo contigo donde no les estás vendiendo, donde les estás sirviendo. Necesitan pasar tiempo contigo para conocerte, para que les enseñes lo que sabes, para que les compartas tus historias, para que les demuestres cómo piensas, para que tú también abras tu corazón y lo pongas afuera. Y tomes el riesgo de decir, esto es lo que a mí me importa, esto es lo que yo soy, esta es mi misión, este es el legado que quiero dejar en el mundo, el impacto que quiero tener. Entonces, tus potenciales clientes necesitan pasar tiempo contigo, teniendo conversaciones interesantes, estimulantes, chistosas, inspiradoras, retadoras, honestas, informativas. Sin importar que quieres vender, sin importar tu industria, tus ventas de cierta manera son un resultado de cuánto tiempo estás pasando con tus clientes. Y qué tan presente estás en sus vidas, en su corazón, en su mente. Y qué tan buenas, aquí es donde entra la calidad de las relaciones que estás creando y acumulando en el mundo. Entonces, hoy en día yo ya estoy convencida de que toda estrategia digital de negocios requiere solamente de esos dos ingredientes. Tal vez suena simple, pero no es tan simple de ejecutar porque significa tener un lugar de contenido efectivo y que cada vez es mejor de corta duración y también un lugar donde estamos constantemente creando contenido por años de larga duración y de profundidad. Y sostener esas dos cosas no es tan simple como parece. Entonces, hoy en día uno de los mejores lugares para pasar tiempo y acumular una gran cantidad de horas juntos es un podcast. Otras opciones serían YouTube Vlogs, un Substack, un Newsletter. Porque para que realmente algo cuente como pasar tiempo juntos tiene que ser un espacio de larga duración. No pueden ser esas conversaciones de 30 segundos o 40 segundos como saludar a la vecina desde el balcón, porque eso es superficial y no cumple con la función de realmente entrar a esa calidad de una relación. Entonces, ahora con todos estos años de experiencia entiendo por qué y puedo encontrar la razón, la fórmula por la cual lanzar mi podcast me ayudó a crecer mi empresa tan rápido y volvió a todos mis esfuerzos más efectivos. Porque yo tenía mi estrategia de negocios, yo sabía hacia dónde quería ir. El podcast aceleró ese proceso, que eso es algo que la gente no se espera. Muchas personas piensan que un podcast exitoso necesita millones de descargas y un estudio sofisticado. Pero en realidad, mis primeros episodios tenían 30 descargas, 50 descargas, 100 descargas. Pero desde el principio eran un gran acelerador para las ventas que hemos generado. Y desde esas 30 descargas, 50 descargas, ya nos estaban ayudando esos episodios a generar ventas, porque de esas 30 personas, si te salen 3 clientes uno a uno, entonces ese podcast ya se pagó de largo solo. Entonces, si es que hay una estrategia clara, podemos usar un podcast como gasolina y como un acelerador. Hoy en este episodio vamos a hablar de 7 ingredientes en honor a estos 7 años que arruinan la receta de un podcast exitoso. Vamos a hablar de 7 trampas que impiden que un podcast alcance su potencial. 7 fugas que le están robando potencia a un podcast. Y quiero que este episodio te sirva como un mapa para identificar qué ingredientes tal vez necesitas quitar de tu receta, cuáles ingredientes necesitas agregar a tu receta, o qué partes de tu receta necesitas cambiar para darle a tu podcast las mejores probabilidades y oportunidades de convertirse en todo lo que ese proyecto puede llegar a ser. Entonces, si ya has estado soñando con empezar un podcast, o ya empezaste uno y lo tienes olvidado, tal vez te desenamoraste y te desmotivaste y está ahí olvidado con telarañas y quieres revivirlo, o estás en una temporada de llevar a tu podcast y potenciarlo al siguiente nivel, vas a poder salir de este episodio con un mapa bien claro de qué está pasando con la receta y tal vez qué cosas hay que quitar de esa receta, agregar o cambiar en esa receta para que te vuelvas a enamorar de tu proyecto, enamorar de su potencial, para que te enfoques y para que te pongas a trabajar y a poner todos tus esfuerzos en un lugar realmente productivo. Entonces, una cosa es empezar un podcast, lanzar un podcast. Otra muy diferente es construir un podcast como parte de un ecosistema digital y de negocios que crece, que tiene una estrategia de monetización y que sigue siendo un proyecto emocionante y gratificante dentro de 5, 10, 15, 20 años. Entonces, este episodio es para celebrar que por primera vez en 17 meses vamos a volver a abrir inscripciones a uno de sus programas favoritos que no hemos abierto en tanto tiempo. La última vez que lo abrimos fue en mayo del año pasado, que es nada más y nada menos que Podcast360. Es donde yo les enseño todos, todos, todos mis secretos de principio a fin de una manera bien intensiva. Es un programa práctico sin perder el tiempo, sin desperdicio de cómo crear, desarrollar un podcast exitoso con estrategia de negocios. Es básicamente cuando vamos a hablar de un cerebro de negocios en un podcast, estrategia de monetización, estrategia de contenido y todos los tutoriales de tecnología. Vas a poder tener tu episodio publicado en un par de horas con el paso a paso, pero también cosas más avanzadas como cómo conseguir leads directamente en Instagram, los correos de personas adentro de Instagram como lo hacemos nosotros y también módulos de estrategia más avanzada. Y es el último lugar donde enseño cómo me preparo para entrevistas, cómo edito los episodios yo sola, cómo encuentro y desarrollo mis temas. Una de las preguntas que más se repite constantemente, que nunca faltan jueves de preguntas, es Isa, si volverías a empezar en el 2026 toda tu empresa desde cero, ¿qué harías? Aquí está la respuesta. Lo primero que haría es abrir mi Instagram y empezar a crear contenido todos los días como que para ayer. El segundo paso sería empezar mi podcast y empezar a publicar episodios para ayer. Y el tercer paso sería empezar a trabajar con clientes de uno a uno para ayer. Solo con esos tres ingredientes ya tuviese trabajo para un par de años. Este episodio tiene buena teoría. Obviamente le sacamos notas estratégicas. Si van a ser necesarias para este episodio, son totalmente gratis. Y para desbloquearlas solo tienes que entrar a mi Instagram, Isa Garcia, y me mandas un mensaje por DM por interno, solo con el número de este episodio, que es el 236, y se te van a desbloquear las notas estratégicas en 30 segundos para que puedas disfrutar del episodio y tengas ya las notas sacadas con diagramas súper lindos y también todas las partes importantes. Y también tenemos un cupón de 44 dólares disponible para este programa intensivo de Podcast360. Es nuestro programa también más económico y más low ticket. Así que si has querido también probar alguno de nuestros programas, este es un perfecto lugar para comenzar y para entrar a nuestro mundo. Pero necesitas conseguir este cupón antes de que empiece el lanzamiento. Entonces, entra a la página web. Si es que todavía no estamos en el lanzamiento, entonces el cupón va a seguir disponible. Y ahora sí, vamos con el primer ingrediente para un podcast que no funciona. ¿Cómo arruinar estas recetas? A veces es más fácil aprender sobre algo, entendiendo y aprendiendo lo que no tenemos que hacer y por qué, para entonces sentir esa certeza y claridad de cuáles son los ingredientes que nos van a dar una buena receta. Entonces, primer ingrediente es de estar tratando de recrear una versión de un podcast que ya existe o un podcast parecido al de alguien más. Para ver, la inspiración es uno de los regalos más hermosos de este mundo, especialmente uno de los regalos más hermosos que nos ha entregado el internet y las redes sociales. Poder expandir nuestra mente y expandir nuestra imaginación, ver nuevas posibilidades que tal vez no habíamos considerado y estar en contacto con el trabajo y tener tan fácil acceso al trabajo y a los estilos de tantas personas y tantos proyectos como, por ejemplo, tantos podcasts. Claro que nos da esta evidencia de que ciertas ideas o ciertos estilos o ciertas maneras de hacer las cosas existen y de que además pueden funcionar. Yo creo que todos aquí hemos visto alguna vez el trabajo de otra persona y dicho, wow, qué increíble, me encanta. Yo también quiero crear algo así. Pero aquí es donde hay que tener cuidado. Hay una trampa escondida en esa admiración. Hay que saber ordenarla en el lugar correcto. Cuando vemos un podcast que admiramos, uno que ya es exitoso, es muy fácil caer en la trampa mental de conectar las características del estilo de ese podcast con las razones de su éxito y decir, ah, me encanta cómo habla esa persona, cómo entrevista esa persona, cómo cuenta historias. Y entonces ya entendí. Esa es la receta. Si yo replico esas características, entonces voy a crear la receta de un podcast exitoso. Si yo replico y creo algo similar a ese estilo, similar a ese formato, similar a esa personalidad, entonces yo también seré exitosa. También, entonces, va a funcionar para mí. Y así puedo asegurar y garantizar mi éxito. Entonces, así es como terminamos muy fácilmente, especialmente en el mundo de los podcasts, diciendo, yo quiero ser la versión en español de ese podcast superfamoso. O yo quiero ser la versión en mujer de ese podcast superfamoso. O yo quiero ser la versión de ese podcast de una industria de nutrición, pero lo quiero hacer en la industria del amor propio. Y decimos, yo quiero crear otra versión mía de ese proyecto de otra persona que me gusta y que se ve que funciona. Y entonces, por ende, si yo sigo esas mismas reglas, también funcionará para mí. Pero aquí es donde está la trampa. Cuando vemos a un podcast funcionando, estamos viendo el resultado y el promedio final de cientos de miles de decisiones creativas, de cientos de miles de experimentos de riesgos que esa persona tomó y de años de práctica. Lo que no podemos ver cuando vemos un podcast exitoso es todo lo que probaron que no funcionó, las críticas que recibieron cuando empezaron, los comentarios que recibieron probablemente al principio de que estaban locos, de que esto nunca vio funcionar, de que estaban yendo en mal camino. Nunca vemos lo raros que se sintieron empezando algo que era diferente a lo que estaba en tendencia. No vemos a todas las personas que les dijeron que lo estaban haciendo mal y que les dijeron que nunca lo iban a lograr si lo hacían de esa manera. Y no vemos todas las inseguridades que esas personas tuvieron que enfrentar o lo vulnerables que se sintieron poniendo su corazón afuera. El silencio, verdad, el cricri que hubo en esa primera temporada donde nadie les escuchaba. Y por sobre todas las cosas, no podemos ver los riesgos que esas personas tomaron para crear algo realmente conectado con su esencia. Los riesgos que tomaron de aprender en público, de tropezarse en público, también de empezar antes de estar listos y de empezar imperfectamente esa parte cruda, imperfecta, tan incómoda de poner afuera algo antes de ser la mejor en algo. Y entonces, ¿algo que yo he pensado mucho últimamente es que. cuántas de estas personas que ahora admiramos por su estilo se siente memorable y distintivo y súper especial? En realidad, ¿cuántas de esas veces si les escuchas sus historias te das cuenta que muchos de ellos fueron y ellas fueron bulleados de chiquitos por exactamente lo mismo que hoy en día les hacen memorable y distintivos? Cuando ves un podcast súper honesto y crudo, lo más probable es que detrás de esa persona, cuando era chiquita, tal vez sus papás le decían que tiene que ser más educada y tiene que ser más obediente. Y fue algo con lo que batalló toda la vida de si usar su voz o si tal vez calladita se ve más bonita. En realidad, yo creo que muchas veces las razones por las que hoy en día admiramos esos estilos distinctivos están basados en exactamente las razones por las que muchos de esos creadores fueron criticados de chiquitos o de adolescentes y las razones por las que crecieron sintiéndose inseguros de algo o un bicho raro o como que no pertenecían o como que eran demasiado diferentes. Lo que les hace distinctivos y memorables ahora en algún punto probablemente fue una inseguridad o fue algo que les hizo sentir diferentes, excluidos, suficientes, chiquitos, menores. Y yo creo que parte de esta transformación espiritual, de esta transformación interior que viene de crear una empresa digital exitosa, que viene de crear una empresa digital y sacarla adelante, es esta gran parte de reclamar partes de nuestro corazón y reclamar partes de nuestra historia para ahora reclamarlas desde un lugar de luz, desde una alquimia de ponerlos al servicio de otras personas. Entonces, hoy en día es muy fácil ver a esta fórmula y que parezca evidenta y que parezca obvia de que eso es lo que tienes que hacer para que funcione. Para esa persona, no era evidente cuando estaba empezando. Un estilo distintivo no era evidente cuando estaba empezando. En realidad, se sentía raro y riesgoso. Hay una frase que me encanta que es de Alexander Wang, que es la persona que lidera los laboratorios de Inteligencia Artificial de Meta. Y él ahorita está haciendo su tour de podcast porque es quien está a cargo de lanzar Muse, la nueva asistente personal de Meta. Y él estaba hablando de por qué empezó a crear contenido para promocionar este proyecto y esta aplicación. Estamos hablando de que uno de los líderes más influyentes de todo Meta, de todo Instagram, Facebook, WhatsApp, también tuvo que sentarse a pensar qué contenido orgánico iba a postear desde su cuenta personal para hacer ruido de su trabajo, para hacer que la gente se entere de lo que había creado y poder lanzar la aplicación, incrementar las probabilidades de que funcione. Entonces él se ha pasado haciendo memes superchistosos y haciendo contenido orgánico chistoso, genuino, imperfecto, especialmente para una cabeza del Departamento de Inteligencia Artificial. Él está creando estos memes él mismo y posteándolos en su cuenta. Y o sorpresa, le está funcionando increíble. Y aquí quiero hacer un énfasis. Si es que el líder de Inteligencia Artificial de Instagram tiene que exentarse a crear contenido orgánico para hacer ruido para sus lanzamientos, tú y yo podemos hacer más contenido para nuestro lanzamiento. Caso aparte, ahora sí nos vamos con su frase y dijo algo que me encantó y es el Internet premia los riesgos, las sorpresas y las cosas que la gente no espera. Por eso dice, yo estoy haciendo estos memes, la gente no se espera eso de mí. Entonces, a lo que voy es que las personas que hoy admiramos no llegaron a donde están siguiendo ya una receta y creando, solo duplicando y replicando el estilo de otra persona o la personalidad de otra persona. No llegaron allí quedándose en su zona de confort y esperando que todo sea perfectamente garantizado y cómodo. Para sacar adelante un podcast vamos a tener que arriesgarnos. Esas personas que hoy admiramos llegaron ahí atreviéndose a desarrollar algo distintivo, algo que todavía no tenía pruebas de que iba a funcionar. Tomaron riesgos sin garantías, sin saber que eventualmente eso se convertiría en algo que otras personas admiran. Tomaron riesgos y apostaron por su autenticidad, por su manera de ver el mundo, por su personalidad, su humor, su manera de hablar, su manera de pensar, su manera de entrevistar. Cuando intentamos ser la versión en español de ese podcast o la siguiente versión de ese otro podcast súper exitoso, es tan humano hacer eso. Porque yo creo que inconscientemente estamos tratando de buscar un camino que se siente un poco más seguro, un intento de conseguir garantías de que esto va a funcionar. Y también estamos buscando garantías de que no vamos a perder el tiempo, de que no vamos a hacer el ridículo, de que no nos vamos a sentir solas, de que no estamos locas. Y eso es profundamente humano y normal cuando estás haciendo algo riesgoso y dando un salto de fe y haciendo algo que se siente vulnerable y que se siente retador y que se siente incómodo. Pero cuando hacemos eso, podemos también terminar convirtiéndonos en una segunda versión de algo que ya existe. Pero también en el proceso nos podemos estar quitando la oportunidad y el privilegio tan grande de descubrir, de forjar y de moldear nuestro propio estilo, que haga brillar a nuestra propia esencia. Nos quitamos la oportunidad de descubrir, de desenterrar. Y en vez nos ponemos de este disfraz tratando de buscar estas garantías. Entonces, si para crear tu podcast necesitas ponerte un disfraz, ese proyecto eventualmente se va a volver extremadamente pesado. Si para crear un podcast te tienes que quedar en una jaula y pretender o ser una persona que no eres o cortarte las alas de otras cosas que te interesan o no dejarte evolucionar, entonces tu podcast se vuelve un lugar extremadamente pesado y difícil de sostener. Mientras que hay otra opción en la cual podemos también ver a nuestro podcast como un lugar donde nos quitamos los disfraces, donde nos quitamos las máscaras. Y entonces podemos hacer que nuestro podcast sea este entorno al cual queremos constantemente regresar para descubrirnos, para encontrar lo que de verdad pensamos, para ser más de nosotras mismas. Entonces, el éxito de un podcast depende de que lo podamos sostener por años y nadie puede sostener ser alguien que no es por un montón de años. Porque eso es agotador, pero también mata nuestro espíritu creativo. Entonces, hay dos herramientas que a mí más me han ayudado con esto. Y la primera es la curiosidad. En vez de decir necesito saber exactamente cuál va a ser mi estilo, cuál es mi marca, cuál es mi diferenciador para entonces poder empezar. Es decir, necesito garantías, necesito claridad para darme permiso de dar el primer paso. Entonces, me estoy tratando de forzar a encontrar respuestas demasiado temprano cuando todavía no están dispuestas a estar ahí. Entonces, lo que a mí me saca de esa desesperación cuando siento esa incertidumbre o esa inseguridad o esas dudas, lo que me ayuda es volverlo a una pregunta. Eso es activar la curiosidad de decir, ¿cuál será que es mi estilo distintivo que se desarrolla después de mil horas detrás del micrófono? ¿Cuál será mi estilo que voy a ir desenterrando y moldeando y forjando después de 50 episodios? Qué partes de mi personalidad puedo finalmente reclamar y ahora darles un espacio para brillar y servir en este lugar, ¿en este podcast? Entonces, para mí, esos aspectos que han sido súper importantes de reclamar en este podcast han sido mi profundidad. A mí me criticaron toda la vida por ser demasiado profunda, demasiado filosófica, demasiado sensible, demasiado emocional, por leer demasiado o por querer aprender demasiado. Esa intensidad de, solo quiero que me dejen estudiar por 80 horas de algo que me obsesiona. Eso era algo que yo escondía antes de empezar este podcast. Es algo que me causaba también esta inseguridad de no ser cool. Yo pensaba que eso no era cool y que hablar de desarrollo personal no estaba cool. A mí me criticaron desde muy chiquita por ser demasiado ambiciosa y también por ser demasiado insatisfecha, por no estar satisfecha y no ser suficientemente agradecida. Y ahora, si te das cuenta, todos esos elementos han encontrado este lugar en el podcast y se han convertido en mucho de mi motor y mucha de mi gasolina. Entonces, la herramienta número dos de cómo usar esa inspiración, que se ha hecho de otras personas, es que en vez de copiar el estilo de un podcast que admiras, aprende a identificar los ingredientes que hacen que tú lo admires. Entonces, la próxima vez que escuches un podcast que te encanta, o encuentres a una creadora, a un creador que te inspire y que te haga pensar, yo quisiera crear algo así, no te quedes solamente en esa admiración o en el querer replicarlo, sino que anda un poco más profundo y sé más específica. ¿Por qué te encanta tanto ese podcast? ¿Qué es lo que realmente admiras? ¿Qué es lo que realmente prende de ti? Haz un sumín, tómate un tiempo de pensar más profundamente. Tal vez te das cuenta de que cada vez que terminas de escuchar ese podcast, te sientes profundamente inspirada y sales con ganas de hacer cosas, de tomar decisiones, de hacer que las cosas pasen. Entonces, OK, ¿será que eso es lo que yo también quiero crear? Será que yo también quiero convertirme y crear un proyecto que, cuando las personas terminan de escuchar, ¿se sienten inspiradas y energizadas? Perfecto. Entonces, ese es un ingrediente para tu receta. No necesitas copiar la personalidad de esa persona para conseguirlos, pero puedes preguntarte cómo con tu propia voz, con tus propias historias, con tu propia manera de comunicar, puedes entonces crear una experiencia que inspire a las personas. Ahí se empieza a convertir en un mapa, en una brújula en vez de en un limitante. Tal vez admiras a una persona porque tiene la capacidad de explicar cosas súper complejas ahora de una manera sencilla, de una manera que ya no es intimidante. Entonces, en vez de decir vamos a crear un podcast como el de esa persona, es mucho más poderoso que digamos quiero fortalecer mi capacidad para simplificar conceptos complejos. Yo quiero desarrollar esa habilidad. Quiero que mi podcast sea un lugar donde las personas pueden entender cosas que antes les parecían difíciles. O tal vez lo que admiras es la honestidad y escuchas a alguien que se atreve a decir cosas incómodas, que comparte opiniones que son tal vez más controversiales y desafiantes, y habla de sus errores y que no le interesa verse perfecta. Y te encanta esa sensación de estar escuchando a alguien que lo hace chistosa, que se burla de sí misma un montón, que tiene este humor negro. Tal vez te gusta la manera en la que habla de sí misma de una manera chistosa, pero al mismo tiempo sin hacerse chiquita. Tal vez te inspira que no le tiene miedo al conflicto, que no le tiene miedo a los desacuerdos, que no le tiene miedo a decir cosas que no son culturalmente aceptadas. Perfecto. Ahí lo que puedes decir. En mi receta, yo quiero agregar la honestidad porque eso claramente es importante para mí. Quiero fortalecer ese músculo. Entonces, en lugar de preguntarnos cómo hacemos para parecernos más a otra persona, podemos empezar a preguntarnos qué parte de nosotras queremos desarrollar, fortalecer y practicar y traer a la mesa gracias a ver el impacto que eso tuvo en tu corazón y en tu vida. No en los likes, no en los followers, sino desmantelar esos ingredientes y decir, eso nutre mi corazón, eso yo lo reconozco como algo tan inspirador y valioso que quiero fortalecer esa herramienta en mi vida. Y entonces, así es como la inspiración deja de sentirse como algo que tenemos que copiar y se convierte más en una brújula, una guía. No importa cuánto queramos que el proceso y el resultado esté garantizado, no se puede hacer. No hay garantía. No hay garantía de cuánto tiempo va a tomar. No hay garantía de que nos van a aplaudir. No hay garantía de que nuestros proyectos y nuestros sueños van a funcionar. Y mucho menos en los tiempos que nuestro ego quisiera que funcionen. Pero hay algo que sí sabemos. Y es que si construimos un podcast alrededor de nuestra propia voz, nuestra esencia, nuestro propio corazón, siempre va a ser un proyecto que tiene espacio para seguir cambiando y evolucionando y creciendo con nosotros. Porque las personas no regresan a un podcast una y otra vez solamente por la calidad de la cámara con la que grabamos o el estudio que usamos o los invitados que tenemos. Regresan por la persona que crea el podcast, por su manera de ver el mundo, su personalidad y su esencia. Qué partes de ti que hoy te parecen demasiado raras o demasiado intensas o demasiado diferentes, esas cosas peculiares que tal vez has escondido en el pasado, ¿que te han causado inseguridad y dolor en el pasado? ¿Qué pasaría si te digo que esas son probablemente las características que van a hacer que alguien más se enamore de tu podcast? No por arte de magia, obviamente, porque obviamente igual tenemos que aprender a crear episodios realmente valiosos y cautivantes, interesantes. Igual vamos a tener que desarrollar un cerebro de negocios para usarlo estratégicamente. Igual tenemos que ser constantes. Igual vamos a tener que tener tenacidad. Pero esa magia, esa alma, esa esencia se desentierra y se forja en el camino. Y eso solo puede suceder si decimos yo voy a crear un podcast como solo yo lo puedo crear y como solo yo soy capaz de hacer un podcast y quiero que sea mío y quiero que venga de mi esencia y quiero que sea un lugar donde cada vez soy más yo para así poder servir a un más alto y profundo nivel. Empieza sabiendo que tú eres capaz de crear tus propias tendencias, de tener tu propio estilo y de que eso siempre será lo más sostenible y lo más natural. Y eso va a requerir, sí o sí, de tomar riesgos y de ser valientes, no de encontrar una fórmula segura que garantice el éxito, porque eso nunca va a existir. Ahora vamos con el ingrediente número dos para un podcast que no funciona y es obsesionarnos con planificar por encima de obsesionarnos con ejecutar y publicar episodios. Aquí ustedes saben más que nadie cuánto yo amo planificar, cuánto yo amo una buena planificación estratégica, amo pensar en el futuro, amo diseñar proyectos, amo sentarme con mi pliego de cartulina y mis post-its y mis journals, imaginar y diagramar todas las posibilidades de algo que todavía no existe y tener todas las ideas del mundo. Esa parte siempre será extremadamente divertida. No hay un jueves de preguntas en Instagram en el que no me llegue la pregunta, ¿cómo diseño el lanzamiento de mi podcast? ¿Cuál es la mejor estrategia para lanzar el podcast? ¿Cuántos episodios debería publicar el primer día? ¿Cómo debería anunciarlo? Pero planificar el lanzamiento de un podcast puede convertirse en una de las maneras más sofisticadas de procrastinar y evitar lo que realmente importa, que es publicar episodios del podcast. Cuando estamos planificando y diagramando y soñando y brainstorming, sentimos que estamos trabajando porque estamos ocupadas. Estamos creando documentos y comprando micrófonos, investigando la mejor cámara y la mejor luz y diseñando cómo va a ser toda la visión y todo eso se puede llegar a sentir increíblemente productivo. Pero podemos también pasar seis meses haciendo todas esas cosas sin haber hecho lo único que verdaderamente necesitábamos, que es grabar y publicar un episodio. Con un podcast, lo único que importa en este mundo es cuántos episodios estás publicando cada año y de qué calidad son esos episodios. Eso es, de nuevo, parece simple, no es fácil. Y claro que necesitamos prepararnos, claro que necesitamos una buena estrategia de negocios, y claro que tenemos que sentarnos a ordenar nuestras ideas, a diseñar la propuesta, a crear toda la estrategia. Pero una cosa es planificar para entonces ponernos a ejecutar con más dirección, con más facilidad, para ya entrar manos a la obra y poder acelerar. Pero otra, muy diferente, es utilizar la planificación para poder seguir evitando la parte incómoda de sentarnos del otro lado del micrófono y grabar el bendito podcast. Entonces, cuando planificamos algo y estamos planificando el lanzamiento del podcast, todas las posibilidades siguen abiertas. El podcast todavía puede salir perfecto, todavía no hay nadie escuchando, entonces no se siente incómodo, no se siente vulnerable. Nadie nos puede decir que no le gustó, nadie nos puede criticar, nadie nos puede decir que fea es tu voz. Todavía no tenemos que escuchar nuestra voz grabada, no tenemos que descubrir las veces en las que nos trabamos o que nuestra idea que sonaba espectacular a nuestra cabeza no está tan fácil de explicar en 40 minutos. Cuando estamos planificando, todo existe en el mundo de las ideas y las posibilidades. Pero cuando empezamos a ejecutar algo, nuestra idea se encuentra con la realidad, se choca con la realidad y ese encuentro es incómodo, crudo, y también ordinario, desordenado y supermundano. La realidad, traer una idea a la realidad, tiene fricción, tiene errores, tiene tropiezos, tiene partes incómodas, tiene problemas que ni siquiera sabíamos que existían antes de empezar, tiene partes que no funcionan. Y entonces, cuando estamos soñando con el lanzamiento perfecto, soñando con el nombre perfecto, la portada perfecta, yo creo que son maneras súper inteligentes y súper humanas que tiene nuestra cabeza de protegernos de esa crudeza y de esa imperfección que viene de estar en la cancha aprendiendo en público. Entonces, es normal querer que el día que publiquemos nuestro primer episodio sea un acontecimiento extraordinario y esta cosa glamourosa. Yo amo los lanzamientos, amo las campañas creativas, me encanta celebrar que una idea finalmente cobra vida. Pero como empresaria tienes que saber que lanzar el podcast no es lo valioso, sino el resultado que todos esos episodios juntos pueden crear en el mundo. Eso es lo valioso. Entonces, un podcast no es exitoso por su lanzamiento, porque el lanzamiento es solo la inauguración de un restaurante. Y un buen evento de inauguración no tiene que ver con lo que está en la cocina. Yo puedo hacer un evento extraordinariamente glamuroso y la comida es fea porque no pasé suficiente tiempo en la cocina. Entonces, el evento de inauguración no te gana las estrellas Michelin, ni te gana la lealtad de comensales y de clientes frecuentes. Eso solo se puede ganar con cierto nivel de comida, cierto nivel de experiencia de hospitalidad que sea consistente por años. Entonces, el lanzamiento de un podcast es un evento. El éxito de un podcast es un proceso de décadas. Y esas son cosas totalmente diferentes. Un lanzamiento nos puede conseguir atención por un par de días. Maravilloso, amamos. Pero lo que estamos intentando construir no es un proyecto de atención de una semana. Estamos tratando de construir un proyecto al que las personas quieren regresar por décadas, un lugar donde estamos acumulando esa confianza, cercanía y donde estamos creando relaciones. Eso no se consigue con una campaña de lanzamiento y después ni un episodio del otro lado. Eso se consigue solo con el cúmulo y la calidad de los episodios que constantemente publicamos a lo largo del tiempo, con el piso promedio de lo que sucede en nuestro podcast año tras año. Si tu objetivo es monetizar tu podcast con patrocinadores, entonces tú vas a necesitar crear una audiencia que regresa a escucharte, no que te escucho una vez. Si quieres monetizar tu podcast con afiliados, vas a necesitar construir suficiente confianza con suficientes personas para que tus recomendaciones tengan valor, para que la potencia de esa confianza en tus recomendaciones esté bien hecha. Si tú quieres lanzar tu podcast para vender tus propios productos, para sacar adelante tu propia marca, programas, servicios, entonces vas a tener que crear una relación para que las personas puedan conocerte, aprender de ti, pasar tiempo contigo, descubrir cómo piensas, ir ganando confianza en tus creaciones, en tu profesionalismo y en el significado detrás de tu trabajo. Ninguna de esas cosas que acabo de decir depende o es proporcional a lo espectacular que es el primer día de nuestro podcast. Depende todo de lo que pasa después. El piso promedio que logramos crear después de 20 episodios, después de 100 episodios. Y entonces eso tiene que cambiar radicalmente la manera en la que invertimos nuestro tiempo y nuestros recursos y nuestra energía. Porque si vas a tener 20 horas disponibles para trabajar en tu podcast, muchas personas pasan 20 horas perfeccionando la portada y haciendo una sesión de fotos perfecta y editando un video espectacular para anunciar que vamos a empezar. O podemos utilizar una parte de esas 20 horas para crear una portada suficientemente buena, elegir un nombre que nos guste en vez de pasar 3 años decidiendo el nombre del podcast y más bien utilizar la mayor cantidad de esas 20 horas para grabar la mayor cantidad y los mejores episodios posibles. Porque si vamos a abrir una pastelería y creemos que dure por décadas, no podemos pasar 6 meses diseñando las cajas de los pasteles y no pasar ninguna hora de tiempo trabajando en mejorar la receta del pastel. En la inauguración podemos tener la caja más hermosa del pastel posible, ¿pero. y si no hay pastel? ¿Y si el pastel está feo? ¿Y si se nos olvida hornear el pastel? Entonces, las personas no vienen a inaugurar la cafetería para las cajas del pastel. Vienen para comer el pastel y nos tenemos que acordar qué es lo que de verdad estamos sirviendo en el plato. El plato, qué bueno que sea lindo, ¿pero. qué está dentro del plato? ¿Qué está dentro del podcast? ¿Y qué pasa y cómo se sienten las personas después de comer ese pastel? Una buena campaña consigue que alguien nos descubra, pero es lo que sucede después de picarle play a ese podcast que determina si esa persona va a querer regresar. Entonces, no le dedique los siguientes seis meses a planificar un lanzamiento extraordinario. Dedica dos semanas a ver el lanzamiento, pero el resto del tiempo a grabar y publicar episodios. Para poder tener podcasts exitosos, nos tenemos que obsesionar con aplastar publicar episodio. El botón que aplastamos el momento en el que un episodio sale al mundo, eso es lo único que importa. El instante que aplastamos publicar, hay que regresar a la página en blanco a trabajar en el siguiente episodio. Y después aplastamos publicar y hay que regresar a la página en blanco a trabajar en el siguiente episodio. Y ahí es donde sucede la magia. El tercer error es evitar la autocrítica. Y este tal vez sea un poquito controversial en esta era del mundo en el que parece que todo el mundo nos está diciendo que todo se resuelve si tan solo nos miramos al espejo y nos repetimos afirmaciones positivas. Pero yo creo que para crear algo extraordinario necesitamos desarrollar la capacidad de autocríticar nuestro trabajo y de reconocer con los pies bien puestos sobre la Tierra todas las cosas que todavía no sabemos hacer bien y saber autocríticar nuestro trabajo de una manera efectiva. Porque imagínate que un carpintero pasa diez horas seguidas trabajando en una mesa. Y el rato que termina la mesa, claro que tiene que analizar qué tal estuvo su trabajo para ver si lo puede entregar a una persona. La mesa se va a sostener, va a funcionar. Y también tiene que poder analizar si hay lugares en los que quiere mejorar su trabajo. Si él ve que la mesa necesita patas más gordas o una capa de barniz extra para la próxima, es súper bueno y necesario que él pueda analizar y reconocer esas áreas para poder aprender y volverse mejor. Yo creo que existen diferentes tipos de autocrítica que tenemos que aprender y tenemos que entrenar a nuestra cabeza de esta manera. Pero existe la autocrítica que crea un círculo vicioso o una autocrítica que puede crear también un círculo virtuoso. Y yo creo que todas las personas extraordinarias que han creado proyectos extraordinarios y vidas extraordinarias saben cómo autocríticarse de una manera que les da un círculo virtuoso. El círculo vicioso es cuando escuchas tu episodio o ves a tu trabajo y dices qué suble mi voz, qué mal explico mis cosas, qué aburrida soy, qué vergüenza publicar esto y utilizas todas esas observaciones como evidencia de no soy suficientemente buena, no tengo talento y mejor me rindo y mejor salgo corriendo a esconderme. Es como si el carpintero dice la mesa no me quedó perfecta la primera vez, entonces debería rendirme y tirar la toalla. Ese tipo de autocrítica obviamente no nos ayuda a mejorar, nos aplasta el espíritu y nos hace chiquitas y nos da toda la validación y las razones para salir corriendo y escondernos. Pero también existe otra manera y esta es la que a mí me ha cambiado la vida y tiene que ver con ponernos este sombrero de autoproductoras. Cuando yo me pongo este sombrero para autocríticarme, pero bien, no desde un lugar vicioso, inseguro, negativo, sino desde un lugar constructivo, yo me pongo este sombrero y lo tengo que hacer muy conscientemente, no es algo que todavía me sale automático, pero es ponerme este sombrero y dar un paso para atrás y ver a mi trabajo como esta creación externa a mí. No estoy autocríticándome a mí como persona. Mis creaciones no son yo, son mi trabajo, como un carpintero analizando esta mesa que construyó de madera. El carpintero puede estar triste mientras construía la mesa. La mesa igual sigue siendo valiosa. El carpintero pudo haber estado estresado, pero si él sabe cómo construir una mesa valiosa, la mesa funciona. Cuando yo escucho mi episodio, hago un análisis. Yo soy bien autoexigente. Entonces, yo cada vez que termino de publicar un episodio, si yo me dejo ir, yo me podría sentar a escribir 100 cosas que hice mal, 100 cosas que no hice suficientemente bien. Y yo cada vez que voy a publicar un episodio, siento que no lo hice suficientemente bien. A mí eso nunca se me ha ido. Estoy siendo honesta. Pero como productora de este podcast, lo que yo me obligo a hacer no es a sentarme a criticarle infinitamente a mi trabajo, sino que mi trabajo es ver el macro, es ver ese episodio y también ver el macro de todos los episodios que he creado recientemente, como que el podcast como proyecto, y encontrar un área, solo una, una manera, un cambio, un lugar que está débil y que puedo mejorar y en el cual está una área, si yo me enfoco y le mejoro y le elevo el promedio del podcast, mejoraría radicalmente. Entonces, lo único que yo puedo controlar es lo que yo publico, es la calidad de lo que publico y la cantidad de veces que publico episodios. Eso es lo único que yo puedo controlar. Una de las cosas más valiosas que yo hice durante mis primeros años de este podcast fue editarme mis propios episodios, aunque odiaba y todavía odio escuchar mi voz grabada porque me parece que suena rarísima y suena diferente de lo que yo me escucho en mi cabeza. Pero yo pasé años escuchándome y editándome y así es como aprendí a identificar mis muletillas, mis repeticiones, las debilidades de mi comunicación, las partes en las que me desviaba. Fue uno de los mejores entrenamientos y de las mejores inversiones de tiempo y energía que pude haber tenido en mi vida entera, no solo para el podcast, porque eso ha transformado mi comunicación. Pero sí o sí tenemos que aprender a observar nuestro trabajo sin convertir sus imperfecciones en ataques contra nosotros mismos, sino más bien como oportunidades para inspirarnos y energizarnos para mejorar. Entonces aquí viene la parte práctica. No podemos mejorar todo simultáneamente. Si escuchas tu episodio y haces una lista de 20 cosas que no te gustan y intentas mejorarlas todas inmediatamente, te vas a paralizar y vas a tirar la toalla. Lo que yo hago es trabajar por temporadas. Yo normalmente elijo y me enfoco en una sola habilidad o parte o ingrediente o componente de mi proyecto del podcast que quiero mejorar. Y durante los siguientes meses me concentro plenamente en esa una cosa. He tenido, por ejemplo, temporadas en las cuales mi prioridad es aprender a contar historias con mayor profundidad. Entonces, en esa temporada estaba enfocada en usar un mejor vocabulario, en ser más descriptiva, en encontrar literalmente la palabra que estoy buscando con el diccionario, en meter las emociones, en sentarme a decir cómo puedo describir las emociones de ese momento. Han habido temporadas de enfocarme plenamente en los detalles que hacen que una historia cobre vida, en darme permiso para ser vulnerable, en regularme a mí misma para dar esos pasos valientes. Pero he tenido otras temporadas de este podcast a lo largo de los años en los cuales mi prioridad era plenamente mejorar mi elocuencia, ser más precisa, no desviarme, dejar de darle tantas vueltas a algo para llegar a un punto. Entonces, en esas temporadas, estoy plenamente enfocada en el guión y en la edición y en remover el relleno. También he tenido otras temporadas en las que mi prioridad era la velocidad, publicar más episodios, mejorar mi agilidad, que me tomen menos horas producir un episodio para así, a lo largo de un año, publicar más cantidad, puro volumen, pura velocidad de publicación. Y la parte práctica de esto es que no se trata solo de elegir una prioridad. Se trata de que tenemos que estar dispuestas a dejar el resto de cosas imperfectas, a dejar el resto de cosas descuidadas, por así decir, a propósito, para entonces poder realmente fortalecer una de esas patitas de la mesa. Cuando estoy trabajando en mejorar la profundidad de mis historias, en esos seis meses no voy a publicar tantos episodios. Si yo estoy trabajando en la conversión de leads a través de los episodios, entonces ahí no estoy enfocada en la parte de tecnología y la edición perfecta o la luz perfecta. Si estoy trabajando en mejorar los calls to action, entonces no puedo estar también simultáneamente enfocada en más velocidad. Y eso para mí es un círculo virtuoso que viene también de estas ganas de probarnos a nosotras mismas que podemos mejorar. De esta parte energizante de decir, esta patita está débil, le voy a dar atención por unos meses hasta que esté más fuerte y después nos vamos a la siguiente patita para seguirla fortaleciendo.

27 more minutes of transcript below

Thousands of transcripts fetched by people building searchable podcast archives

Fetch the whole transcript

The demo key returns a sample episode in full, no card needed:

request
curl -H "x-api-key: pt_demo" \
  https://spoken.md/transcripts/1000651996090

Markdown with the speakers named, for your notes, your knowledge base, or anything that makes HTTP calls.

From $0.10 per transcript. No subscription. Credits never expire. Prices exclude VAT, added at checkout for EU customers. Not what you expected? Email us within 14 days with 20 or fewer credits used and we refund the pack in full.

Using your own key:

request
curl -H "x-api-key: YOUR_KEY" \
  https://spoken.md/transcripts/1000796382940