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147. Fred y Rose West (Inglaterra, 1994) - Parte 2

Criminopatía

November 6, 2025

La inspectora de homicidios Hazel Savage recibe la denuncia por violación de una de las hijas de los West en agosto de 1992.
Speakers: Clara Tiscar
**Clara Tiscar** (0:05)
PodiumPodcast, lo mejor está por escuchar. Hola Criminopatas, soy Clara Tiscar y hoy voy a continuar la historia que empecé hace una semana y que es imposible de comprender en toda su magnitud porque todo apunta a que es mucho, mucho peor de lo que se conoce y de lo que parece. Empezamos esta historia en el episodio anterior, el 146, por lo que si no lo has escuchado hazlo antes de continuar con este.
Os conté en el episodio anterior que Fred West recibió su primera denuncia por violación en 1960 La víctima era una niña de 13 años y fue protegida por los medios. Pero hoy en día se sabe que esa niña era su propia hermana y que la madre de Fred planeaba testificar a favor de su hijo favorito en el juicio, que no llegó a realizarse porque la niña finalmente no quiso declarar. A Fred le enviaron con sus tíos una temporada, pero regreso a casa. Se casó primero con Rena y después con Rose y siguió haciendo lo mismo. Ninguna de sus hijas le denunció hasta que en 1992, Luis, que tiene 13 años, le cuenta a una amiga que sus padres la han violado muchas veces e incluso lo han grabado en vídeo. Esta es la historia de Fred y Rose West y esto es Criminopatía.
Es miércoles 5 de agosto de 1992, cuando la denuncia por violación de una de las hijas de Rose y Fred West llega a manos de Hazel Savage. Hazel Savage lleva 24 años trabajando como policía en el Departamento de Investigación Criminal. Le han ofrecido cargos de responsabilidad en este tiempo, pero ella prefiere seguir pisando la calle y ser inspectora de homicidios. Antes de entrar en el Departamento de Investigación Criminal, a finales de los 60, Hazel era de las pocas mujeres policía y, algo habitual, la destinaron a delitos en los que había que tratar con mujeres, bien porque fueran las víctimas o bien porque fueran las delincuentes. Por eso fue ella quien trasladó a la detenida Rena Costello desde Glasgow hasta Gloucester en 1966 y siempre la recuerda. A Rena y la historia que le contó sobre su marido, Fred West. Un cuarto de siglo después, en 1992, tiene de nuevo el mismo nombre sobre la mesa y no tarda nada en darse cuenta de que no ha cambiado en este tiempo. Y de que no está solo. Lo primero que hace Hazel Savage es revisar el historial de Fred West, que ahora está casado con una mujer llamada Rosemary West, a quien llaman Rose, y con quien tiene varios hijos que todavía viven en casa. Tara, Luis, Barry, Rosemary y Luciana. La inspectora Savage descubre que ambos fueron condenados en 1973 por agredir a una chica. Os lo conté en el episodio anterior, que es cuando aceptan declararse culpables a cambio de que les condenen por un delito menor y acaban solo pagando la multa. La inspectora consigue una orden de registro para la casa de los West, en la que se incluye la búsqueda de pornografía. La ejecutan el 6 de agosto de 1992 En el episodio anterior os hablé de la sala que destina al trabajo de Rose, en la que hay una estantería llena de pornografía. Entre otras cosas, 99 cintas de vídeo, muchos vídeos son caseros, grabados en esa misma habitación y no siempre con Rose como protagonista. Además, la policía se lleva un montón de dildos vibradores, esposas anillas, cintas, hebillas, látigos y todo tipo de parafernalia sexual. A las 9 de la mañana, arrestan a Rose por la violación y los servicios sociales se llevan a los cinco niños. A Fred, que se ha ido a trabajar cuando la policía ha llegado a su casa, le arrestan después de su turno a las 2 y cuarto de la tarde. A Rose la dejarán en libertad vigilada y vuelve a casa. Fred continúa en la cárcel. Y al día siguiente, 7 de agosto de 1992, empieza de verdad el final para los West.
La policía interroga a los hijos mayores de los West, los que ya no vivían con ellos. Empiezan con Anna Marie, que es hija de Fred West y su primera mujer, Rena West, y que se marchó de casa a los 15 años y se casó. Cuando la policía va a hablar con ella, está divorciada y tiene dos hijas. Cuenta el horror al que la sometieron su padre y su madrastra, Rose, que no solo alentaba a su padre a violarla y le ayudaba sujetándola, sino que ella también la violaba usando dildos o obligándola a practicarle sexo oral. De la conversación con Ana Marie obtienen la verificación de que los West son unos sádicos, agresores de menores, hasta de sus propias hijas, pero además también obtienen otro hilo del que tirar. Dónde están la madre y la hermana de Ana Marie, ¿Rena y Charmaine? Ana Marie dice que hace años que intenta localizarlas y ha sido totalmente imposible. Para verificar lo que les ha contado Ana Marie, la policía va a hablar con su ex marido que les pide que busquen a Heather, porque cuando Ana Marie se marchó de casa fue Heather, su hermana, la que empezó a sufrir las violaciones de sus padres. Tras hacer unas cuantas comprobaciones con el número de la seguridad social, posibles cuentas bancarias o renovación de documentos, Savage llega a la conclusión de que no hay rastro de Rina desde los 70 y no hay rastro de Heather desde 1987 Cinco días después de su detención interrogan a Rose West y le preguntan por la desaparición de su hija mayor, Heather. Dice que no sabe dónde está y que se marchó un día en que ella salió a comprar y cuando regresó ya no estaba. El interrogatorio prosigue y Rose añade que Heather era lesbiana y que lo que ocurrió es que no querían que los pequeños vivieran bajo esa influencia, así que le dieron 600 libras para que se marchara de casa. Más adelante dirá que no recuerda lo del dinero que fue Fred quien se lo dijo o que le dieron 100 libras. Vamos que va cambiando de versión. Duerme en el calabozo, pero de nuevo al día siguiente el juez decreta su libertad bajo fianza con la condición de que no contacte con ninguno de sus hijos pequeños. Regresa al 25 de la calle Cromwell, bebe y toma todas las pastillas que encuentra por casa. La encuentra su hijo Steve al día siguiente y la llevan al hospital donde se recupera tras un lavado de estómago. Rose sigue sola en su casa, dedicada a la prostitución y además busca empleo como limpiadora. Y Fred un mes después consigue la libertad bajo fianza, pero no puede regresar a casa, por lo que le ponen a vivir en una casa controlada destinada para los que como él no tienen una dirección fija y que tiene un toque de queda. Poco después es cuando los trabajadores sociales que atienden a los más pequeños de los West empiezan a oír el rumor de que Fred West amenazaba a sus hijos con acabar enterrados en el patio como heder. Fred, que recibe las visitas de sus hijos, es trasladado a otra casa de cianza en Birmingham, más lejos de Rose, que tiene prohibido ver a Fred. Sin embargo, ella viaja hasta Birmingham en tren, con una tienda de campaña, no para pasar la noche en principio, sino para poderla montar durante el día en un parque cercano a la casa en la que vive Fred y mantener ahí relaciones sexuales. Fred tiene un toque de queda, tiene que estar en casa siempre a las 11 y hasta las 6 de la mañana. Pero no deben llevar un buen control porque Fred también se escapa frecuentemente a visitar el 25 de Cromwell Street en Gloucester y pasar allí la noche con Rose. El juicio por la violación de Luis está previsto para junio de 1993 Ana Marie también quiere declarar y explicar lo que le hicieron a ella. Pero los meses pasan y los niños no quieren estar a cargo de los servicios sociales, quieren volver a casa con sus padres y también lo quiere Luis. Ana Marie sufre por la situación en la que están sus hermanos más pequeños y decide que no va a declarar en el juicio. Luis tampoco lo hace. Y de nuevo, la acusación cae, no se hace nada de oficio. Rose y Fred son declarados no culpables y se marchan a casa juntos. Tras declararles no culpables, se destruye todo el material pornográfico hallado en la habitación de trabajo de Rose, que tenía un nombre, Black Magic Bar. Y lo peor es que el material no llega a revisarse. Por tanto, no sabemos si realmente era todo pornografía o también había vídeos de agresiones sexuales en los que se podía ver identificado a las víctimas, sus hijas incluidas. Parece el final, pero al contrario que en otras ocasiones la cosa no queda ahí. La inspectora Hazel Savage sigue buscando a Heather y a Rena y Charmaine. Los servicios sociales también están ya a estas alturas preocupados porque un año después no han conseguido localizar a Heather y ya han comprobado que lo que al principio parecía una broma macabra, acabar enterrado en el patio como su hermana, es algo que comparten los cinco niños West. Van a ver a la policía y explican que no han localizado a Heather West. Hazel Savage, que hasta ahora ha hecho preguntas por su cuenta, se hace cargo oficialmente de la investigación. A estas alturas ella ya está convencida de que Heather está enterrada en el patio, que había sido un jardín en el que Fred había puesto grandes baldosas de hormigón de color rosa y amarillo como un damero y además hay una casita bastante grande para que jueguen los niños y se ha hecho una ampliación de la vivienda sobre ese mismo jardín. Hazel empieza a presionar para conseguir una orden de registro que permita cavar en el jardín. En casa de los West siguen solos Fred y Rose. Rose, que está a punto de cumplir los 40, decide deshacerse la ligadura de trompas que le practicaron después del nacimiento de Luciana hace ya diez años y funciona porque Rose se queda embarazada de nuevo, por lo que imagino que durante unas semanas los West fantasean con volver a llenar la casa de niños. Rose pierde el embarazo a finales de 1993 Y cuando intentan que sus hijos regresen a casa con ellos, los niños hablan de nuevo y dicen que no quieren volver a esa casa donde Heather está enterrada en el patio. Y esta vez sí parece que lo declaran ante algún policía por fin porque llega a oídos de la inspectora Savage que insiste de nuevo y mucho para conseguir una orden y excavar el patio. Lo primero que tiene que hacer es convencer a sus superiores, demostrar que hay caso y con eso moverlos y los de la justicia. A Hazel, sus compañeros le reconocen que si no hubiera sido por su insistencia, este caso no se habría resuelto nunca. Porque por fin conseguía la orden para excavar en el 25 de Cromwell Street.

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